martes, 10 de febrero de 2015

Capitulo VI



2 meses luego de haberme recuperado de aquel accidente, me encontraba cenando con Albanni una noche antes de casarme. Ella no tenia idea de lo que le había planeado, así como tampoco tenia idea de la noticia que me daría; terminamos de cenar entonces me levante y subí el tono de mi voz para que todos allí prestaran atención a lo que diría, tome a Albanni de la cintura y suavemente la acerque a mi.
 — señores esta es una noche muy especial para mi y para este hermoso ángel que esta junto a mi, esta noche es la mas importante de mi vida y sin temor a equivocarme es la mas especial porque mañana me casare con una princesa que me ha demostrado su amor todos y cada uno de los días, segundo por segundo, minuto por minuto, todas y cada una de las horas que vivimos juntos por eso y por muchas cosas mas quiero proponer un brindis con todos por nuestra felicidad.
Luego de dar esas palabras escuchaba solo los aplausos de las personas tras el sonar de las copas, lo que siguió fue el beso apasionado que nos dimos tras un “Tonto” de cariño que susurro Albanni en mi oído. Nos dirigimos tomados de la mano al auto, al subir.
— Amor, es muy lindo todo lo que haces por mí, pero debo decirte algo ayer fui al medico para una revisión de rutina, y le comente que estaba ansiosa por tener hijos entonces me miro de una manera recia y me dijo. ­  —Señorita, creí que Ud. lo sabia, lamentablemente eso para usted es imposible, su vientre no aguantaría un hijo por lo que automáticamente abortaría. — Luego de esas palabras Salí corriendo deseando morirme, amor no podre casarme contigo.
Sentí como el mundo caía a mis pies, no por la noticia que me había dado, sino porque la veía llorar una vez más, y eso me dolía en el corazón, un hijo no iba dañar mi futuro con Albanni por lo que levante su cara la bese y le dije
— Calla, no digas nada más y no sigas llorando que me duele verte así, no dejare que eso sea motivo para dejar hasta aquí lo que hemos formado, lo que hemos vivido o lo que hemos superado juntos; aunque… aunque no me des hijos, me bastara con estar con la mujer que amo, además podremos adoptarlos. Deja de preocuparte por tonterías que mañana será nuestro día mas especial porque nos vamos a casar ¿ok?
— Esta bien, pero no hemos preparado nada, yo solo tengo el vestido ¿y los invitados, los preparativos?
— No te preocupes por nada, mañana te buscara una limosina en tu casa y te llevara al lugar donde nos casaremos solo te pediré que te coloques esta venda en los ojos, yo allá te recibiré para darte una sorpresa pero colocátela ¿si? — enseguida le acerque una venda negra.
— Claro que si amor, gracias por entenderme. — Con mi dedo índice silencie sus palabras
— Te amo demasiado como para dejar que cosas así por más duras que sean afecten mi amor por ti. — La deje en su casa y me dirigí a mi nuevo hogar la casa de la playa donde ya estaba todo listo, tanto para que se mudase conmigo como para casarnos la sorpresa que se llevaría pues no tenia idea de donde iba ser nuestra boda.
Al día siguiente a eso de las diez de la mañana mande a Andrés, mi fiel mayor domo y mi viejo mejor amigo, cuando llego le abrí la puerta, que hermosa se veía con su magnifico vestido blanco que casi en forma de olas, sonreí al ver que se había colocado su venda tal y como se lo pedí.
— Hola mi amor, ¿preparada?
— No he dormido esperando el momento ¿me puedo quitar la venda?
— Aun no, ahora yo te llevare a otro lugar
— Esta bien, pero sujeta mi mano para sentirme segura. — Sonreí le tome la mano y la subí a mi auto, nos dirigimos a un crucero que ya había anticipado en uno de los yates de mi padre solo iban sus padres y mis padres ah y el padre que nos casaría. Cuando llegamos la ayude a bajar y le quite la venda de los ojos dejándola que detallara el yate mas grande que tenia mi padre el cual ahora era mío, una pancarta a cada uno de los lados que decía te amo Albanni y Albanni te amo. Atrás había mandado a pintarle un corazón y en medio una imagen de nosotros besándonos abajo decía felices por siempre.
— Amor, esto es magnifico es muy hermoso, te amo con todo mi corazón. — dijo saltando a mis brazos aferrándose a mi.
— Ven subamos, el padre nos esta esperando. — Al subir inmediatamente salieron nuestros padres gritando “Sorpresa”, ella me vio y sonrió aun mas, nos dirigimos al altar enseguida el padre empezó el ritual, decidí apurarlo y que dijera solo la ultima parte.
— Albanni Stefanya aceptas a este hombre para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe.
— Mmm si padre acepto
— Y tu Andrew ken aceptas a Albanni Stefanya para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe.
— No… no solo para amarla y respetarla sino también para molestarla, besarla en fin si acepto
— Bien una vez dicho esto que lo que ha unido Dios no los separe el hombre. Puedes besar a la novia. — No había terminado de decir esto cuando ya nos estábamos besando.
— Bebe creo que no nos movemos.
— Jajajaj, no es eso amor es que aquí estaremos hasta en la noche y luego nos iremos de luna de miel
— Bueno y a donde me llevaras
— A conocer el mundo. — Le dije sonriente, nos dirigimos hacia la sala de reuniones donde se llevaba a cabo la fiesta y allí duramos entre bailes, besos, caricias y demás juegos hasta caer la noche, una vez que oscurecía nuestros padres se fueron dejándome solo con ella y Andrés el cual dirigía el yate,  nos alejábamos hacia el horizonte viendo desaparecer la orilla con nuestros padres tras nosotros. Nos dirigimos al camarote para unir una vez mas nuestros cuerpos en un ardiente deseo y amor el cual lo llevaríamos por todo el mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario